Tener la piel sensible no es solo cuestión de estética, es una experiencia diaria que puede condicionar cómo te sientes contigo mismo/a. Rojeces, picores, tirantez, descamación… pueden hacer que el cuidado de la piel se vuelva un desafío constante. Y si encima sigues una dieta ovolacteovegetariana o vegana, es probable que quieras productos naturales, sin ingredientes agresivos ni testados en animales. Así que la pregunta clave es: ¿cómo cuidarse cuando la piel se irrita por todo y además buscas opciones respetuosas?

La buena noticia es que sí puedes calmar y proteger tu piel sensible desde dentro y desde fuera, respetando tanto tu piel como tus valores. En este artículo te voy a explicar qué factores agravan la piel sensible, cómo cuidarla con la alimentación y qué productos de Exialoe pueden ayudarte de verdad —sin inventos, sin químicos, sin sufrimiento animal—. Nos ponemos cómodos y vamos a por ello 🌿✨


¿Cómo saber si tienes la piel sensible?

La piel sensible no es una “piel problemática”. Es una piel que reacciona más fácilmente ante estímulos que otras pieles toleran sin problema. Se trata de un tipo de piel que necesita mimos, calma, nutrición suave y protección.

Síntomas más comunes:

  • Rojeces frecuentes (sobre todo en mejillas y nariz)

  • Picor o sensación de ardor al aplicar productos

  • Sequedad o descamación en algunas zonas

  • Reacciones a cambios de temperatura, viento o incluso al agua

  • Intolerancia a cosméticos convencionales o perfumes

¿Te suena alguno? Si has respondido que sí a varios… probablemente tu piel está pidiendo un poco de atención natural 🧡


¿Por qué la piel sensible necesita un cuidado diferente?

La piel sensible suele tener una barrera cutánea debilitada. Esto significa que:

  • Pierde agua con más facilidad (se deshidrata)

  • Es más vulnerable a irritantes externos

  • Reacciona a ingredientes agresivos como alcohol, perfumes sintéticos o sulfatos

Por eso es tan importante utilizar productos formulados para reforzar esa barrera, nutrir desde dentro y no provocar más irritación.

Y aquí es donde tu alimentación también juega un papel importante.


El papel de la dieta en la piel sensible

Aunque muchas veces solo se piensa en cremas y cosméticos, la piel también refleja lo que comemos y cómo funciona nuestro sistema digestivo. Como ovolacteovegetariana, ya tienes una ventaja: tu dieta está libre de carnes procesadas, grasas saturadas animales o embutidos, que suelen generar inflamación.

Pero hay puntos importantes que conviene revisar:

1. ¿Estás consumiendo suficientes ácidos grasos esenciales?

La piel necesita omega 3 y omega 6 para mantenerse flexible, hidratada y con una barrera fuerte. Puedes encontrarlos en:

  • Semillas de chía, lino (molidas) y cáñamo

  • Nueces

  • Aguacate

  • AOVE (aceite de oliva virgen extra)

2. ¿Tomas alimentos ricos en antioxidantes?

Los antioxidantes neutralizan los radicales libres que dañan las células de la piel y agravan la sensibilidad. Asegúrate de incluir:

  • Frutas ricas en vitamina C (kiwi, fresas, papaya, cítricos)

  • Zanahoria, calabaza y vegetales naranjas (ricos en betacarotenos)

  • Vegetales de hoja verde

  • Té verde o rooibos (en infusión)

3. ¿Y la hidratación?

Tu piel no puede estar hidratada si no hay agua suficiente en tu cuerpo. Bebe al menos 1,5 a 2 litros de agua al día. Si te cuesta, añade infusiones frías o agua con limón y hierbabuena.


El intestino: la raíz del problema (y de la solución)

Uno de los puntos más olvidados cuando se trata la piel sensible es la salud intestinal. Un intestino permeable, inflamado o desequilibrado puede hacer que:

  • No absorbas bien los nutrientes necesarios para mantener tu piel sana

  • Se genere inflamación sistémica que afecta a la piel

  • Aparezcan o se agraven intolerancias y reacciones

Por eso un cuidado real de la piel sensible empieza también desde dentro, y aquí los productos con aloe vera puro, como los de Exialoe, son una herramienta maravillosa.


Cuidado externo con productos naturales y suaves de Exialoe

Todos los productos que te recomiendo a continuación están  formulados sin alcohol, sin parabenos, con aloe vera puro como base, y están pensados para calmar, regenerar y proteger la piel sensible.


1. Leche Limpiadora Facial con Aloe Vera

La limpieza es el primer paso, y si usas un jabón agresivo, puedes empeorar la sensibilidad. Esta leche limpiadora de Exialoe:

  • Elimina impurezas sin alterar el pH de la piel

  • Contiene aloe vera calmante

  • No reseca ni irrita

💡 Ideal para usar mañana y noche, incluso si no llevas maquillaje.


2. Crema Hidratante Plus con Aloe Vera y Aceite de Nuez de Macadamia

Esta crema es perfecta para pieles sensibles y secas:

  • El aloe vera hidrata y regenera

  • El aceite de nuez de macadamia refuerza la barrera cutánea

  • No contiene perfumes agresivos

💚 Se puede usar mañana y noche para mantener la piel calmada e hidratada.


3. Contorno de Ojos con Aloe Vera y Extracto de Pepino

La zona del contorno de ojos es ultra delicada, y muchas veces la primera en reaccionar. Este gel ligero:

  • Reduce bolsas y ojeras

  • Aporta frescor inmediato

  • No irrita

🧊 Guárdalo en la nevera para un efecto descongestionante más intenso.


4. Mascarilla Facial Antiedad con Aloe, Manzanilla y Romero

Aunque se llama “antiedad”, esta mascarilla es ideal para pieles sensibles por su fórmula calmante y nutritiva:

  • El aloe vera alivia y regenera

  • La manzanilla calma las irritaciones

  • El romero tiene efecto antioxidante

🧖‍♀️ Una o dos veces por semana, dejar actuar 15 minutos y retirar con agua templada.


5. Jugo Puro de Aloe Vera para uso interno (1000 ml)

Este es el “as bajo la manga”. Porque cuidar la piel desde dentro es igual de importante. Este jugo ayuda a:

  • Calmar la inflamación del tracto digestivo

  • Mejorar la absorción de nutrientes

  • Reforzar las defensas

  • Hidratar desde dentro

🥄 Tomar 30 ml en ayunas cada día durante al menos 3 semanas para notar resultados en la piel.


Rutina completa para piel sensible (interna y externa)

Momento del día Cuidado
Mañana – Limpieza con leche limpiadora
– Aplicación de contorno de ojos
– Hidratación con crema plus
Mediodía – Alimentación rica en grasas buenas y antioxidantes
– Agua o infusión de rooibos
Tarde – 30 ml de jugo de aloe antes de merendar
– Si hace sol: protector solar físico sin químicos
Noche – Limpieza suave
– Mascarilla (2-3 veces por semana)
– Crema hidratante
– Infusión digestiva y descanso profundo

Hábitos que empeoran la piel sensible (y deberías evitar)

  • Lavarte con agua muy caliente

  • Usar productos con alcohol o perfumes. Usa perfume sólido

  • Exfoliar la piel en exceso

  • Dormir poco o mal

  • Llevar una dieta rica en azúcares o procesados

  • Exposición al sol sin protección


Otros consejos prácticos para cuidar tu piel sensible

🌬 Usa humidificador si vives en ambiente seco

Evita que tu piel se reseque durante la noche. Puedes añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda para relajar aún más.


🧺 Cuida la ropa que entra en contacto con tu piel

Opta por tejidos naturales como algodón o lino. Evita detergentes agresivos o suavizantes industriales que dejan residuos en la ropa.


😌 Practica el descanso consciente

El estrés constante altera las hormonas y eso se refleja directamente en tu piel. Técnicas como el mindfulness, la meditación guiada o incluso simplemente dar un paseo al atardecer pueden ayudarte mucho.


Conclusión: la piel sensible también puede estar radiante

No necesitas sufrir, ni resignarte, ni usar productos agresivos. Si tu piel es sensible, solo te está pidiendo que la escuches con más atención, que le des lo que necesita con suavidad, respeto y coherencia con tus valores.

Con una alimentación rica en nutrientes, una rutina de cuidado calmante y productos naturales como los de Exialoe, puedes lograr una piel sana, protegida y feliz. Porque cuidar tu piel también es una forma de autocuidado profundo 🌿💕

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